¿Quieres blanquearte los dientes? Necesitas leer esto.


Marta Colodrón Mieres. Higienista Dental. 

Todos sabemos la importancia que tiene la imagen y la estética en nuestra sociedad actual. Se suele decir que nuestra cara es nuestra carta de presentación ante los demás, y uno de los elementos más importantes en este aspecto es nuestra boca. De ahí que si tenemos una sonrisa blanca y bonita pueda parecer más atractiva que una que no lo es tanto.

Esto nos lleva a acudir a nuestra consulta dental de referencia y solicitar que nos realicen un blanqueamiento dental, pero… ¿sabemos en qué consiste y que cuidados debemos de llevar a cabo para mantenerlo?

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de plantearnos hacer un blanqueamiento dental, es que se trata de un tratamiento odontológico, con sus riesgos y contraindicaciones, y es por eso que debemos realizarlo en una consulta dental y siempre supervisado por un odontólogo, quien valorará si el paciente es apto para el tratamiento o no.

Un error muy habitual entre el público general es la tendencia a pensar que el color de nuestros dientes viene determinado por el esmalte. ¿Quién no ha escuchado decir a alguien “mi esmalte es muy oscuro”? Sin embargo, esto es una creencia errónea, puesto que el esmalte es un material traslúcido que conforma la capa externa de los dientes, pero el color de los mismos en realidad viene dado por el color de nuestra dentina, lo que se encuentra por debajo del esmalte. Por lo tanto, si queremos blanquear nuestros dientes, debemos actuar sobre la dentina.  Para hacer esto debemos utilizar productos blanqueadores en forma de gel, como el Peróxido de Hidrógenoa una concentración del 37%. Lo que consigue este producto es cambiar la porosidad del esmalte, para poder penetrar a través de él y actuar así sobre la dentina y blanquearla. Antes de comenzar el tratamiento de blanqueamiento dental, es muy importante proteger los tejidos blandos que rodean los dientes, es decir la encía, para no producir daños como abrasiones. Para ello se utiliza un protector gingival, una especie de gel que se endurece por el efecto de la luz ultravioleta de una lámpara de polimerizar. De este modo, creamos una barrera para que el producto del blanqueamiento no entre en contacto con la encía y evitar de esta forma efectos no deseados. Una vez cubiertos los tejidos blandos, se procede a la aplicación del agente blanqueador. Si dicho producto precisa ser activado, se colocará una lámpara especial para blanqueamiento que potenciará el tratamiento durante un tiempo determinado.

El blanqueamiento dental es un tratamiento que no tiene por qué ser doloroso, pero en ocasiones, algunos pacientes pueden experimentar cierta hipersensibilidad dental, la cual puede ser mitigada si se pretrata.

Como todos los tratamientos, el blanqueamiento tiene ciertas limitaciones. La más importante es la sensibilidad dental. En pacientes que sufren hipersensibilidad de manera habitual, la acción de los productos blanqueadores puede aumentar dicho problema. Este aumento de la sensibilidad es un problema transitorio, que puede persistir entre 24 horas y 5 días aproximadamente, pero en todos los casos, esta sensibilidad acaba desapareciendo.

Otra limitación del blanqueamiento dental es la presencia de empastes, carillas o coronas en dientes situados en zonas estéticas (que se ven al hablar o sonreír), dado que los productos blanqueadores no actuarán sobre estos materiales, y esto puede provocar que se noten diferencias cromáticas entre estos y los dientes adyacentes.

Otra de las dudas que frecuentemente nos planteáis cuando os vais a realizar el tratamiento de blanqueamiento, es la duración del efecto conseguido. Una vez concluido el tratamiento, determinados hábitos pueden hacer que el que el color de los dientes vuelva a oscurecerse y vaya recuperando el tono amarillento u oscuro que teníamos antes del blanqueamiento. Estos hábitos son el tabaco, el consumo de café, de té u otras infusiones, o el consumo de vino (tinto o blanco). Cuanto más se abuse de estos elementos, menos durará el efecto del blanqueamiento. En cualquier caso, cada cierto tiempo, podemos hacer sesiones de retratamiento para prolongar el color conseguido con el blanqueamiento.

Para terminar, me gustaría hablaros de las pastas dentífricas blanqueadoras. Si alguna vez has pensado en que tus dientes no son tan blancos como te gustaría, seguro que le has preguntado a tu odontólogo por la eficacia de este tipo de productos. Estas pastas blanqueadoras, que en muchas ocasiones nos venden como “productos milagro” no son recomendables para este fin, dado que lo que realmente hacen es pulir el esmalte con sustancias abrasivas eliminando alguna mancha extrínseca, y de esta forma dar la sensación de que el diente está más blanco, pero en realidad no actúa como blanqueador. Algunas de ellas también dejan en el esmalte reflejos violetas que dan una sensación óptica de más blanco sin serlo en realidad.

Como conclusión, decir que el blanqueamiento dental es un tratamiento odontológico efectivo, que puede mejorar mucho la estética de tu sonrisa. Sin embargo, es un tratamiento no exento de complicaciones y por este motivo debe realizarse siempre en una clínica dental y bajo la supervisión de un odontólogo.

En la Clínica Dental Reyes de Navarratenemos una amplia experiencia realizando este tratamiento con resultados francamente buenos. No te quedes con las ganas, ¡pregúntanos sobre la posibilidad de blanquearte los dientes!

2019-07-26T09:17:20+02:00
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